El hilo dental se ha convertido en uno de los elementos imprescindibles en la higiene bucal. Aunque hoy en día aún cuenta con algunos detractores, la mayoría de los dentistas recomiendan su uso diario. Precisamente, las doctoras que componen el equipo de Dental Project afirman que utilizar la seda dental una vez al día ayuda en el cuidado de tus dientes y encías.
Normalmente, durante el cepillado es complicado alcanzar la placa y las partículas de comida que se acumulan debajo de las encías y entre los dientes. Mantener la higiene en estas zonas es muy importante, ya que la placa contiene bacterias que se alimentan de restos de comida y/o de azúcar que hay en tu boca. Para evitar que este hecho derive en una caries, o incluso, en un problema periodontal, los especialistas aconsejan usar algún elemento para limpiar entre los dientes, ya sea seda dental o los cepillos interproximales.
Si vas a optar por la seda dental como complemento a tu cepillado cotidiano, aprende la siguiente técnica y conseguirás aprovechar al máximo las ventajas que ofrece este limpiador interdental.
Es posible que pienses que este elemento es tan básico que no ofrece ninguna variante. Al contrario. Se pueden distinguir varias clases de seda dental entre las que destacan:
Además del material, el tamaño o la forma, el hilo dental se puede dividir en otras categorías: encerados o no; con o sin sabor. En ambos casos, ninguna de estas características es vinculante para definir su eficacia. La elección de estos aspectos dependerá únicamente de la preferencia del paciente.
Ante cualquier duda lo mejor es acudir a tu dentista que te asesorará y dará las pautas a seguir.