Masticar chicle es una de las practicas más comunes en nuestro día a día. A su alrededor existen infinidad de creencias y mitos sobre si esta actividad es beneficiosa o perjudicial para nuestra salud y desde Dental Project queremos ayudarte a resolver cualquier duda que tengas sobre este tema.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que hay varios matices que pueden hacer que masticar chicles sea mejor o peor para el cuidado de nuestra boca. Por eso, te exponemos a continuación los beneficios y perjuicios de esta práctica rutinaria.
Beneficios
Muchas veces consumimos el chicle para evitar el mal aliento después de las comidas cunado no podemos lavarnos los dientes. Pero además de este aspecto inmediato, la goma de mascar también ayuda a estimular la producción de saliva lo que permite limpiar los restos de comida que podemos tener en nuestra boca después de comer.
Hay que tener en cuenta que este producto debe ser siempre libre de azucares fermentables. Lo ideal serían los chicles con xilitol, un edulcorante de la misma eficacia que la sacarosa que evita el crecimiento de bacterias que pueden causar las caries como el streptococcus mutan. Además, esta sustancia contiene menos calorías que otros edulcorantes.
Otra de las razones por las que masticar chicle es beneficioso es porque fortalece los dientes y además reduce en gran parte los niveles de ácido presentes en nuestra boca y que pueden causar caries
Perjuicios
A pesar de los beneficios de esta práctica hay que tener en cuenta varios aspectos que son perjudiciales para nuestra salud bucodental y que se deben evitar cuando masticamos un chicle.
El primero de ellos es el tiempo, se recomienda no superar la media hora al día y nunca más de 15 minutos seguidos. ¿Qué sucede si nos excedemos de este tiempo? Podemos forzar demasiado nuestra musculatura y articulaciones y formar una contracción muscular.
Otro de los puntos a tener en cuenta es el tipo de goma de mascar que consumimos, como habíamos mencionado antes debe ser sin azúcar. El uso de chicles con azucares como la sacarosa pueden provocar que las bacterias lo transformen en ácido y de esta manera acabar desmineralizando y degradando nuestro tejido dental. Además, cubrir los dientes de azúcar puede provocar una aparición mucho más rápida de las caries.
Debemos de tener en cuenta que el chicle nunca puede sustituir al cepillado de dientes, sino que es una medida excepcional cuando no tenemos nuestro cepillo a mano o simplemente complementaria. En cuanto al tema del mal aliento, el chicle tan solo lo disimula, pero no soluciona el problema, por eso te recomendamos que acudas a tu dentista para solucionar cualquiera de estos problemas. Nosotros te esperamos en Calle Orense 69 en Madrid.