Tener los dientes sanos, ordenados y blancos se ha vuelto una obsesión para muchos. Hoy queremos hablar de los blanqueamientos de dientes, los diferentes tipos que hay y los mitos que giran alrededor de conseguir una dentadura blanca.
Los productos blanqueantes que hay al alcance de todos como las pastas de dientes o productos mágicos que compramos por internet, tienen escasos efectos en nuestros dientes y de hecho en muchos casos utilizarlos sin supervisión médica puede provocar un efecto totalmente contrario al que esperábamos, se pueden oscurecer aun más.
Un experto debe aconsejarte sobre cuáles son los mejores productos y más adecuados en tu caso. Sin esta información, puedes tener molestias en las encías y aumentar la sensibilidad. Hay pastas que utilizan productos abrasivos que a primera vista parece que están blanqueando los dientes, sin embargo, eliminan la primera capa de esmalte, ocasionando problemas que antes no teníamos.
Las pastas de dientes de elaboración casera tampoco tienen los mismos efectos que un blanqueante específico y realizado en una clínica. Tampoco la Ingesta de determinadas frutas y mucho menos comer chicles “blanqueantes”.
En el blanqueamiento realizado por un experto se utiliza un gel que acaba introduciéndose en el diente por sus cualidades porosas, es un tratamiento que puede generar sensibilidad, pero esta puede desaparecer al cabo de los días.
La duración del tratamiento varía en función de los hábitos de cada persona, pero oscila entre uno y tres años.
Hay tres tipos de blanqueamientos que se pueden llevar a cabo bajo supervisión de tu dentista:
– En casa: con férulas de plástico impregnadas con un gel blanqueante específico.
– En la clínica: con la aplicación de gel y luz LED, que puede lograr hasta ocho tonos más claros. Es el método más rápido.
– Combinación de ambos: siguiendo las indicaciones del doctor, se realizan sesiones en la clínica y unas pautas a seguir en casa. Es el método más efectivo y que logra hasta diez tonos más claros.
Para que este tratamiento sea más efectivo y dure más tiempo es recomendable que durante el tiempo que lo realicemos dejemos o aminoremos el consumo de tabaco, café, té negro, bebidas carbonatadas, salsas como el kétchup o soja, colorantes alimenticios, frutas muy cítricas y verduras como la remolacha, posterior al tratamiento también es aconsejable. Si no puedes evitar bebidas de esta lista, puedes hacerlo con ayuda de una pajita, para reducir el efecto sobre el esmalte.
Hay que tener en cuenta que los resultados que obtendremos serán semejantes, pero no iguales a los que vemos por la tele, de famosos, cantantes o presentadores, y por los que se ha dado esta fiebre del blanco. Estos utilizan en su mayoría carillas, que son un tratamiento totalmente diferente. Están hechas de porcelana, zirconio o composite, las cualidades de estos materiales están directamente relacionadas con su precio.
Si quieres más información sobre los blanqueamientos y los que realizamos en la clínica, no dudes en llamar pedir una cita en Dental Project.